Boca pensó en la Libertadores y sacó un empate deslucido en Mar del Plata

La cabeza de Boca está en otra parte. Porque la utopía de pelear por la Superliga hasta el final se diluyó enseguida y el objetivo de entrar al lote de los cuatro primeros para asegurarse un boleto en la próxima Copa Libertadores se cumplió rápido.

Por eso Gustavo Alfaro decidió rotar. Y aprovechó para probar: para darle minutos a jugadores como Frank Fabra, que volvió tras la rotura de ligamentos y demostró que no perdió su jerarquía. O presentar al pibe Agustín Obando, de buen debut por el carril izquierdo. También tuvo su estreno -no tan feliz- Marcos Díaz y sumaron minutos Campuzano y Mac Allister.

Porque claro, la cabeza de Boca está en la Libertadores. La derrota en Brasil le achicó el margen de maniobra: debe ganar los dos partidos que le quedan como local para estar tranquilo y pasar a octavos. En ese camino, el choque del miércoles ante Jorge Wilstermann es vital y el DT optó porque varias de sus figuras (Tevez, Marcone, Benedetto y Lisandro López) ni viajen a Mar del Plata.