Boca encontró un gol agónico y se llevó una buena victoria de Mendoza

Boca festejó en el primero de sus dos partidos previstos en menos de cinco días en el estadio Malvinas Argentinas. Para el debut en la Copa de la Superliga, apostó con un equipo en el que apenas hubo tres habituales titulares (Andrada, Izquierdoz y Mas) pensando en la final del jueves de la Supercopa Argentina ante Rosario Central. Con el 2-1 de visitante, quedó mejor posicionado para pasar a cuartos de final, fase en la que se enfrentará al ganador de Lanús-Vélez. La revancha será en la Bombonera, donde Boca le ganó los últimos seis partidos a Godo Cruz, el domingo 5 de mayo a las 20 horas.

Esta nueva competencia no figura entre las prioridades de Gustavo Alfaro. Por eso se permitió integrar en el equipo titular a cuatro jugadores surgidos de las divisiones inferiores y menores de 21 años, algo que no sucedía desde hace tres años: Marcelo Weigandt, Agustín Almendra, Nicolás Capaldo y Agustín Obando. El primer objetivo del semestre ya lo cumplió: la clasificación a la Libertadores 2020. El segundo lo definirá el jueves: la final de la Supercopa ante Central. Y el tercero, asegurar el pasaporte a octavos de final de la actual Copa.

Aunque no es prioridad, el técnico aprovechó para dar muchas indicaciones al grupo de jóvenes que pobló el mediocampo junto a Campuzano. Primero arrancó con el colombiano más retrasado, Almendra a la derecha y Capaldo a la izquierda, y bien abiertos Pavón y Obando. Sin embargo, enseguida cambió por un 4-4-2, con Pavón más adelantado y más suelto, que le permitió a Boca ganarle el mediocampo a los mendocinos.

La preocupación de Lucas Bernardi era contener a Pavón, pero no lo logró. El sector izquierdo del Tomba fue el que más sufrió, porque el delantero cordobés siempre resultó peligroso y además se sumaba el pibe Weingandt. También el local intentó aprovechar la inexperiencia de la franja derecha visitante y buscó responder con la rapidez de Angel González y Juan Lucero. Inquietó algo en los primeros 20 minutos (hubo dos buenas respuestas de Andrada) pero después se diluyó.

Boca avisó primero con una buena guapeada de Wanchope Abila. Y encontró el gol con un gran asistencia del pibe Obando, rápida y con pierna cambiada, para Pavón, que definió con un fuerte remate cruzado. Después, tras un pase de Capaldo, se lo perdió Wanchope, cuyo remate final pegó en el palo y se fue afuera. El dominio de Boca en el primer tiempo se hizo más evidente en el tramo final.